El pasado sábado, asistimos a un evento de esos que nos gustan. San Miguel rindió homenaje a los antiguos merenderos de La Barceloneta con un showcooking conducido por Jordi Cruz en el Palau de Mar.

Famosos por sus arroces y su pescado, los merenderos fueron los primeros restaurantes de La Barceloneta, que más tarde se trasladaron al Palau de Mar. En esta jornada participaron los 4 tradicionales merenderos hoy convertidos en restaurantes de peregrinación para cualquier Barcelonés o turista que se precie.

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LA JORNADA | Els Arrossos de Palau de Mar

Cervezas San Miguel inauguró el mes de junio Els Arrossos de Palau de Mar, una experiencia gastronómica que rinde homenaje a los llamados merenderos o chiringuitos de La Barceloneta, iconos de la cocina marinera en la ciudad condal.

Nos citaron el sábado 1 de junio a las 12:30h, allí nos plantamos media Barcelona para disfrutar de un sábado pre-veranil y una Magna bien fresca.

¿Los protagonistas?

  • El Merendero de La Mari
  • La Gavina
  • Cal Pintxo y,
  • La Mar de Bo

Cada restaurante cocinó su receta más representativa en un showcooking dirigido por Jordi Cruz. A posteriori, pudimos disfrutar de una tapa de arroz  + cerveza Magna, la nueva Golden Lager de San Miguel, por 5 euros!

Así, Cal Pintxo prepararó un “Arroz con fumet de gamba roja”; El Merendero de La Mari, su famoso “Arroz del Nen”; La Gavina elaboraró un “Arroz negro con gambas”, receta que mantiene desde 1930 y La Mar de Bo, apostó por un “Arroz a la marinera”.

Nosotros nos decantamos por El Merendero de La Mari y nos sentamos a disfrutar a mesa puesta, de su famoso Arroz del Nen. 

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LA UBICACIÓN

 Como os adelantábamos, la cita tuvo lugar en La Barceloneta.

Se trata de uno de los barrios con más historia gastronómica a sus espaldas: desde las primeras casas de comida, regentadas por los mismos pescadores, pasando por los merenderos, que se convirtieron en una parada indispensable para los amantes de la paella y la cocina marinera. Con la remodelación del barrio en 1992, varios de estos locales fueron trasladados al Palau de Mar, perpetuando el espíritu de los merenderos.

En definitiva, solo esperamos que repitan la jornada pronto porque fue una auténtica gozada!