Dentro de la lista de deberes pendientes que nos generan amigos, conocidos y familiares cada vez que nos ven (gracias a ellos conocemos muchos de los restaurantes que luego os recomendamos) había uno que no paraban de repetirnos y al que le teníamos muchas ganas: Garbet, en Llançà.

¿Y qué mejor que la última cena en la Costa brava para ir a probarlo?

Era noche de casi luna llena y la cala de Garbet se permitía el lujo de pasar una noche sosegada sin una huracanada tramuntanta azotándola.

Unos 10-15 barcos fondeaban en la cala, y sólo se oía el murmullo de las conversaciones tardías de verano. Nuestro sonido favorito…

En definitiva, una noche ideal, ni fría ni calurosa, para degustar una cocina tradicional de primerísima a calidad.

Os recomendamos que cenéis en la terraza, y que pidáis uno de los “paraguas” (sólo hay nueve). Para grupos tienen dos palapas preciosas.

El Garbet empezó como un chiringuito de playa en 1948, y de aquello ya sólo queda el alma familiar y la corriente marinera.

Actualmente, la “abuelita Antonia Pascual” (con 78 años de sabiduría a sus espaldas) sigue a cargo de la cocina. Como cabeza pensante encontramos a su hija Águeda, y la cara sonriente que atiende a los comensales la encontramos en la prima de Águeda: Laura.

Todas ellas, segovianas de nacimiento y ampurdanesas de adopción.

Os avisamos de antemano que los precios son de aúpa, pero quedan totalmente justificados con la calidad del producto.

A continuación podéis ver la carta:

Era a cena de dos y nos apetecía compartir algún entrante de primero y hacer un arroz de segundo.

Tras una dura negociación nos decantamos por unas navajas y un tartar de atún (solo de atún, la calidad es tan tan buena que no necesita acompañanantes).

De segundo, pedimos la “paella ciega”.

¡TODO espectacularmente bueno! Ambos somos adictos a los tartares y ambos coincidimos que era el mejor que hubiésemos probado nunca.

Importante también deja hueco para el postre, uno de los puntos fuertes de la casa. Nosotros tiramos de clásicos y escogimos el coulant:


Nos obsequiaron con un plato de repostería , también riquísimo:


En definitiva, un lugar al que hay que ir sí o sí. Como los precios son altos, recomendaríamos reservarlo para una ocasión especial.

Tienen servicio de r si queréis llegar en barco. Además, si preferís tomar la paella (o cualquier otro plato) en vuestro barco o en casa, también tienen servicio take away. Este servicio es gratuito.

¡Ah! Tip importante: llegar a la cala antes de que atardezca y sentaros a contemplarlo mientras os tomáis una cerveza como previo a la cena.

Por último, os dejamos la cuenta para que os hagáis una idea de los precios:

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 Colera – Ctra. de Llançà a Portbou, Platja de Garbet

Uf, todo lo que pedimos estaba brutal, pero nos quedamos con el tartar de atún.

Sí.

Con terraza y a pie de playa.

Abierto cada día, los tres meses de verano (de mayo a principios de septiembre).

 Ver web

  972 38 90 02 / 629 52 33 26